¿Sabes? todo hay que sentirlo, notarlo, palparlo en lo más profundo de tu ser...

miércoles, 5 de febrero de 2014

Ella.

Imagen: George Pitts Modelo: Mrs.Kelsey Dylan


Ella la razón de mi vida porque ¡conseguia hacer latir un corazón y llenarlo de vida!.

Ella... la alegría, que no sabía esperar, que en ocasiones me hacía desesperar... pero ella era la de las palabras silenciadas y los silencios pronunciados. Ella a quien en ocasiones le costaba verse bella, la misma que cada noche acariciaba mi cabello mientras me miraba profundamente... ella, que me dió abrazos en los momentos que más los necesitaba, me dió besos, oportunidades, palabras, me regaló instantes irrepetibles sin apenas planteárselo ¡los perdería para siempre! pero prefería donármelos.

Ella era la niña loca que conocí, la adolescente rebelde como fué creciendo y la mujer complicada que es hoy en día. Ella era toda curvas, con sus labios siempre con carmín, era dulce y era astuta. Prefería dedicarme la luz del día a 100 canciones de amor que pudiese escuchar cualquiera, romántica empedernida en una sociedad enfermiza... siempre tenía buenas palabras para todo el mundo, menos para si misma.

Ella... ese suspiro del pasado, ese tacto del presente, ese sueño del futuro. Ella fué un acierto desde el instante en el que puso un pie en ésta vida.

Ella una mujer real, con sus extremos, sus subidas y bajadas, su alocado encanto, su sentimiento de incomprensión... y su magia, porque ella s toda magia.

Ella es perfectamente imperfecta, lo que quiero en mi vida, a la que quiero en mi vida.

lunes, 3 de febrero de 2014

Sensibilidad.

Siempre he demostrado cierta sensibilidad a todo... la sensibilidad es aquello que me construye y me destruye a la par (tira abajo conceptos que me han ido inculcando, añadiendo sentimientos mas puros).

El mundo te invita a ser sensible y a la vez te hace sentir determinado miedo a serlo; te dicen que es bueno ser sensible y más tarde, casi prácticamente cuando te has atrevido a dar el paso, te dicen que debes controlar tu sensibilidad, razonarla (cómo si fuese algo que se pudiese razonar).

La sensibilidad es la madre y creadora de casi todas las formas de arte verdadero (y lo que yo considero arte), es prima cercana de la compasión y de la empatía, tiende a coger fuerte de la mano la alegría mientras tiene unos aires algo bohemios o de nostalgia.

La sensibilidad puede ayudar a crear mejores personas para conservar lo que nos queda de mundo y mejorar las sociedades, pero a la vez te dicen "debe ser práctica" "debe ser productivo" es algo incoherente en relación a la sensibilidad.

El concepto de sensibilidad es algo que está mirado con mucho miedo y cierto reojo, ser sensible puede hacernos sentir vulnerables, demasiado abiertos y nos saca del roll que el mundo cree que es adecuado, el roll de aguantar con una sonrisa falsa o el roll de enfrascarse únicamente en lo material. La sensibilidad es esa habilidad tan fácil de admirar en los animales y en los niños pequeños, algunos de los cuales la mantendrán durante toda su vida incluso al ser adultos, y en ocasiones se autocastigarán por ello. La sensibilidad se puede notar como una puerta abierta a todo, como si nuestro corazón no tuviese filtros y permitiese la entrada de cualquier palabra, sentimiento, situación... y ahí las deja alojadas. Muchas personas consideran que la sensiblidad termina por convertirse en una tara, en algo que nos frena y que es más un obstáculo que una capacidad que mirar con admiración, pero eso es porque gran parte de la sociedad tiene miedo a ser sensible, ser sensible en muchas ocasiones supone cambiar el sufrimiento por algo sano, supone que una palabra pueda ser como un puñetazo para el alma... pero también supone saber admirar detalles que pasan por delante de los demás como grandes tesoros: compartir la felicidad, dar más valor a determinados sentimientos que a lo que se puede tocar con las manos... Ser sensible no es un obstáculo para ser humano, de hecho considero que ser sensible es imprescindible para ser realmente humano.
La sensibilidad a veces se ve más como una cualidad femenina que masculina, lo que ha llevado a muchos hombres a oprimir esa parte de su corazón. Un hombre no puede expresar lo sensible que es, sin sentirse expuesto a que gran parte de la población le señale o mal mire por ello y en ocasiones muchas mujeres se sienten igual pues también hay otro concepto erroneo que acompaña a la sensibilidad, el concepto de que si una mujer llora por ser sensible es una histérica... ¿De dónde nacen esos equivocados puntos de vista en relación a la sensibilidad? De la falta de sensibilidad.
La sensibilidad debe ser algo que motivar a sentir sin miedo, algo que promover, algo que invitar a cultivar... sin juzgamientos, etiquetas o miedos. Parte de la naturaleza del corazón es ser sensible, y creo que es algo que jamás deberíamos arrebatarle; una persona que ha logrado ser sensible y ver lo bueno de ello, comparte su punto de vista, se libera de ese peso que en ocasiones se genera por el miedo a expresarse, se libera de otras cargas emocionales como intentar tapar lo que uno puede tener dentro creyendo que así se solucionará.

Os invito a que cada día os permitáis ser más sensibles. No es un defecto, es una cualidad positiva.

El arte es la única salida para una persona desbocada.

Imagen: Susanna Majuri


Mojadas guirnarlas que decoran pieles de terciopelo, danzas, bailes y sosiego de un oleaje salvaje y una fruta madura.

Tempestades venidas a menos, cortos sorbos y líneas rectas, introducción a la vida de un adulto, despedidas de los tramos intermedios, miedos e inquietudes. Nubes y congojas...

Los puntos cardinales que tatuaste en mi alma me dejan hueca por dentro, me dejan en calma. Las orillas desesperadas por una nueva caricia del mar, los besos que no se han dado, el pasado que sirve como refuerzo para el presente y mentiras sobre un futuro incierto. Se repiten las situaciones, los pasos siguen siendo los mismos porque aún llevo ese calzado que no he cambiado, las plantas de mis pies añoran caminar descalzas entre todos los critales que desgarran mi alma... el arte es la única salida para una persona que se encuentra desbocada.

Miro atras y me pregunto porqué entonces sí y porque ahora ya no, miro atrás y me pregunto porqué del ahora... a la par comienzo a entender el motivo de mi soledad perpetua, donde encaja mi pieza del puzzle, donde suenan las campanas de tu vida; voy pidiendo quererlo saber pero cierro los ojos muy fuerte, porque saberlo puede ser perderlo.

Me cautiva la idea pero la realidad es otra: me cautiva el honor, lo verdadero, lo de corazón... me intriga lo que no se dice, lo que se esconde de mala manera, lo que creo que hay detrás de ese velo que te arropa.

Siendo sincera prefiero todo el dolor de golpe, los cuenta gotas sólo contribuyen a construir absurdas ilusiones que finalmente terminarán por precipitarse para dar la bienvenida a la cruda realidad; cuando sientes que tu alma no es una, que son dos, cuando sientes que la mitad de esas dos empuja hacia la izquierda y la otra mitad en sentido contrario...

sábado, 1 de febrero de 2014

Mi abuela me enseñó a mirar las estrellas.

Mi abuela me enseñó a mirar las estrellas. Es cierto que ella no sabía sus nombres, ni el nombe de las constelaciones (mi abuela aprendió a leer y a escribir cuando se casó con mi abuelo y éste le enseñó todo lo que sabía), pero mi abuela me enseñó a mirar las estrellas.

Me enseñó a verlas de verdad, no con un telescopio, si no, apuntándolas con el dedo y disfrutándolas de verdad. Me enseñó a cerrar los ojos y pedir un deseo si veíamos una "estrella fugaz" ¿cómo le explico yo a mi abuela lo que es una estrella fugaz? Que los físicos no ven compatible que una masa como esa sea capaz de llevar sueños a cuesta y encima, de hacerlos realidad... No se lo explico, porque mi abuela me enseñó de verdad a mirar las estrellas y son esos científicos los que no saben observarlas.

Mi abuela me enseñó que tumbada en el cesped y mirando el firmamento por la noche, éste parece que se combierte en tu abrigo, en el edredón que te arropará mientras duermes.

El cuento de las aves que vuelan y los seres humanos:



En un mundo colorido, lleno de animales, de estrellas, de paisajes increibles: colinas de color morado, lagos rosas, cielos amarillos... vivían los seres humanos junto con otros seres y animales.

Era una época donde, cada uno superando sus propios obstáculos, rompiendo cadenas, etiquetas relacionadas con el tipo de criatura que eran... conseguían dones, capacidades.

Así es como Dios les motivaba a seguir adelante y seguir mirándose por dentro, así es como auyentaba los miedos y promovía la valentía.

No era una competición puesto que no se buscaba ascender a un puesto en común, era una forma de ir creándoles aún con más empeño pero que la intención de esas mismas criaturas se viese reflejada en lo que serían el día de mañana.





Un día Dios propuso la misma prueba para todos los animales que allí se encontraban, a cada uno si la superaba les daría un don diferente, los dones que hasta ahora habían conseguido los animales eran muy dispares: los felinos fueron consiguiendo agilidad, los lobos y perros consiguieron el don de ser fieles por encima de cualquier cosa, los peces consiguieron el don de respirar en el agua y no depender de salir a la superficie para poder seguir nadando, las abejas el don de transportar la magia de las flores en sus patitas, los conejos el don de poder construir preciosas casitas escarbando bajo tierra, los ciervos el don de saltar de una manera tan liviana, los caballos el don de la libertad al poder galopar... el ser humano había conseguido el don de observar, el don de escuchar, el don de tener un tacto tan sensible en cada rincón de su cuerpo, el don de la palabra... pero aún a todos les quedaba un don por conseguir. Esa prueba que propuso Dios era la última prueba para obtener todos los dones, la prueba más difícil... requería no pensarse mucho la situación, actuar impulsándose uno mismo y simplemente dejarse llevar dominando los miedos. Se trataba de saltar al vacío de un acantilado, Dios aseguraba que ninguno de ellos saldría dañado y todos confiaron en esas palabras excepto el ser humano.


Primero saltaron los felinos, que consiguieron el don de caer de pie, después saltaron los caballos, que consiguieron el don de la nobleza, los cánidos consiguieron el don de sentirse uno con el grupo, los zorros consiguieron el don de la astucia, las cucarachas consiguieron el don de brillar incluso en lo más oscuro, las gallinas consiguieron el don de la protección, las avestruces consiguieron el don de la velocidad... hasta que finalmente solo quedaban, para realizar aquella prueba, las aves que ahora vemos volando en nuestros cielos y los seres humanos. Éstos últimos cedieron su puesto a las aves, que con un poco de nervios se propulsaron hacia abajo consiguiendo tan magnifico don de volar... Dios, testigo de que aquellas aves habían hecho un gran esfuerzo superando sus obstáculos e imponiendo aquella prueba a todas sus zancadillas, les dijo "y es por vuestra valentía que seréis portadores del vuelo, un gran ejemplo de que uno sólo puede ascender por el aire, mantenerse ahí y disfrutar de esa libertad si es lo suficientemente valiente como para superar sus miedos y aferrarse a la confianza"; pero alli estaban los seres humanos, sin atreverse a dar ni un sólo paso y lo peor de todo sin tener intención de hacerlo. Todos intentaban convencerles, diciéndoles que aquello que Dios había dicho de que ninguno saldria herido era cierto... pero los seres humanos interpusieron su ego, cabezonería y miedos a cualquier otra cosa.

Dios que como madre no podía hacer otra cosa, a pesar de aquella rotunda negación y falta de participación les obsequió con su don: el don de amar, pero les advirtió de una cosa: "vuestro don no está completamente abierto, porque no habéis permitido que así sea, porque no habéis querido tener valentía ni corage suficiente para que así sea... a si que se irá despertando conforme crezcáis, conforme avancéis con vosotros mismos y con vuestro entorno... no sin antes, que el mismo don os vaya interponiendo la misma prueba: tener la capacidad suficiente para superar los miedos y poder amar realmente".

Ahora los seres humanos, que han olvidado esa historia, miran a las aves que vuelan anonadados, convirtidolas en símbolo para muchas cosas que rodea a su civilización... y por extraño que parezca, han tenido a las aves que vuelan como simbolo de libertad admirando cada vuelo, cada impulso y sobretodo cada fuerza que tiene un puyuelo que salta de su nido para comenzar a tocar las nubes y ellas, las aves que vuelan, que no han olvidado esa historia; con sus cantos intentan animar al ser humano a saltar ese acantilado, mientras el ser humano está cada poco tiempo enfrascado en una lucha de amor y miedos e impidiéndose amar realmente.

Una carta de una mujer que ama:

"Yo sé que a veces no soy fácil de entender o muy exigente o de vida difícil, pero no siempre es así... también soy la que está a tu lado sin pensárselo dos veces, la que te recuerda cada día lo mucho que vales, la que te apoya con tus planes de futuro y la que te asegura que jamás estarás solo.

Soy la que se acuerda de ti cuando veo algo que encaja con tus valores, la que intenta cuidarte cuando no te sientes bien, la que se levantó en medio de la aquella noche cuando no podías dormir sólo para darte un beso y decirte que te quiero. Soy la misma que desea de corazón que te lo pases bien cada día, la misma que te impulsa a no perder tus sueños, la que genera debates polémicos cuando estamos arropados con el edredón, la misma que si te escucha alguna molestia en medio de la noche te pregunta si quieres agua, soy la misma que te abraza, que te da besos y que intenta quererte de una forma sana y como jamás te han querido.

Cometo muchos errores, yo lo sé y ahora mismo no necesito que me los digan porque en serio estoy la límite de mi capacidad de aguantar "mierda" pero por favor no me odies ni te agobies si te pido más de una tarde a mi lado, si te digo que necesito que me escuches más, si expreso continuamente como me siento o necesito que tú lo comprendas; no me mires mal si rompo a llorar por cosas que para ti no tienen importancia pero para mi son algo que me duele, perdóname si a veces te pido algo más de tu atención o algo más de tu tiempo o si te pido que hay cosas que me duelen de ti y simplemente necesito que las cambies, como yo intento cambiar las mias. Perdóname si estoy constantemente pendiente a que algún dia te sientas con la suficiente capacidad como para abrirte de corazón conmigo y contarme desde tus pesadillas de niño pequeño hasta tus inquietudes de adulto... perdóname si todo eso te agobia, pero soy incapaz de concebir amar a alguien sin todas esas cosas.

Cometo errores a mansalva, lo sé, no soy perfecta y de hecho jamás he pretendido serlo, sólo quiero hacerte feliz y ya sé que éstos últimos días parece que he ido consiguiendo todo lo contrario, pero esa no era mi intención yo solo quería que las cosas no se vayan convirtiendo en una bola gigante que luego lo destruye todo, porque me doleria en el alma y no sabes cuanto. Porque cuando pienso en tí no sólo pienso en "oh, tengo un sexo maravilloso" pienso en el oyuelo que tienes cuando sonries, en el color indescriptible de tus ojos, pienso en cuando me coges de la mano o cuando me abrazas fuerte mientras duermo... pienso en tu aroma y tus caricias, en cada llamada, en como con vergüenza pero con valentía lo diste todo para que realmente viese cada cosa de tí que HOY EN DÍA me hacen decir que estoy enamorada.

Solo deseo que podamos hablar las cosas, solucionarlas, que nos hagámos más fuertes con cada obstáculo superado, solo deseo poder imaginarme un futuro a tu lado y que no sea una efímera ilusión. Saber que puedes contar conmigo como amante, pareja y amiga y que es algo recíproco.

Disculpa si escribirte tanto te agobia, pero cuando algo me duele dentro... sólo se expresarlo así y hasta que mi cabeza no ve que está todo solucionado, mi corazón no le deja de dictar lo que tiene que poner... te pido que por favor veas que de verdad te amo a pesar de todo lo que pueda decir, de cómo pueda explotar y de como pueda reaccionar... el orgullo y el ego son malos consejeros.

Ahora, yo espero tus palabras..."

Hablemos de sensualidad:

La sensualidad, que en realidad es un concepto sagrado que unifica lo espiritual junto con lo terrenal, es ese concepto que se ha ido modificando conforme el ser humano sólo lo ha ido asociando al sexo, pero no un sexo de amor, un sexo vacío y lleno de fetiches sin sentimiento (porque los fetiches con sentimiento son otra cosa diferente), bueno, finalmente el ser humano tiene un concepto de la sensualidad un poco vacío y en muchas, pero que muchas ocasiones, equivocado.

La realidad, por extraño que parezca, es que el concepto de sensualidad es algo que abarca mucho más y que existe antes de que nosotros nos diesemos cuenta de ello. Realmente es un concepto que llega a abarcar a todos los animales e incluso al mismo crecimiento del planeta Tierra.

La sensualidad no es algo efímero o momentáneo, no es ponerse unos tacones y caminar, es una actitud y forma parte de la personalidad, es un "don" que muchos seres humanos son más conscientes de tenerlo que otros... y sobretodo es más una capacidad femenina que masculina (todos somos femeninos y masculinos); la sensualidad podría verse como una columna de energía que nos cautiva conforme somos más conscientes de ella, es una mirada, es una palabra, es una energía que te rodea y que atrae (por eso hay que saber cómo usarla), es ver a una gata paseando delicadamente por una cornisa, son los ojos de puma, las plumas de un ave colorida, es el baile sin intención y por disfrute, es el tacto, el olor, la vista, el gusto, el oido y ese sexto sentido al que podemos llamar "sensación". La sensualidad no es follar como locos desbocados, es la suavidad, no son insinuaciones que utilizan el mayor fetiche del mundo entre los hombres (una mujer junto con otra mujer)... la sensualidad es individual, puede ser sólo una sonrisa, una mirada, un aliento, una piel de gallina, puede ser una postura, una manera de hablar, una manera de disfrutar... termina, como ya he comentado, siento parte de nuestra manera de ser.

La sensualidad es darnos valor, ser conscientes de nosotros mismos cómo un tigre es consciente de cada uno de sus pasos conforme avanza cuando va a cazar... la sensualidad no es un arma de destrucción o manipulación (de hecho mucha gente se equivoca porque piensa que es eso), ni siquiera es un arma, es una capacidad de creación y de auto-conocimiento.

La sensualidad es verse, sentirse, notarse y tener la capacidad de compartirlo, es elevarse, amarse por encima del concepto de "amor", es autoestima, orgullo sin ego, es felicidad con uno mismo, es una base y es natural: no necesita de complementos extras como lencerías eróticas, tacones de aguja, maquillajes o peinados... por ejemplo, podemos sentirnos realmente sensuales con unos calcetines y un jersey a modo de camisón.

La sensualidad es un concepto que abarca muchas cosas importantes referentes a uno mismo y también, la forma en la que uno utiliza la sensualidad, abarca muchos conceptos sobre cómo uno mismo se relaciona con su entorno.