¿Sabes? todo hay que sentirlo, notarlo, palparlo en lo más profundo de tu ser...

lunes, 10 de febrero de 2014

La mujer que se muestra fuerte.

La mujer que se muestra fuerte (como etiqueta, arquetipo): puede parecer muy independiente, son de ideas auténticas y propias, suyas, con una capacidad de adaptación a nuevas situaciones asombrosa, son luchadoras. Puede abrumar al resto de personas porque parece que nada le afecta, se muestra detrás de una sonrisa y una mirada seria, guarda la calma en situaciones de emergencia, es rápida pensando y tiene la capacidad de estar siempre ahí, al pie del cañón, cuando todos los demás necesitan algo.



Una mujer con esas características parece una guerrera innata, parece que nada le agota, que nada le podría matar, es clara y concisa y dice verdades a la cara y además como la verdad es, puede hacer daño para quien no lo quiere aceptar. La mujer que se muestra fuerte puede guardar mucha parte emocional dentro de si misma, por el miedo a hacer daño a los demás o por el miedo a perderlos. Intenta mostrarse resistente y tapa todas sus partes vulnerables, se lame ella sola las heridas y con ésta actitud, en ocasiones autoimpuesta debido a las experiencias, maquilla su verdad como mujer: es sensible, claro que necesita de los demás o de que los demás le pregunten cómo está, la fortaleza es una buena cualidad pero no cuando la usas en el día a día porque tu sensibilidad es muy grande y tu miedo a mostrarla aún más.
En general son mujeres que pueden llegar a sufrir mucho por dentro, que una tarde lloran, se limpian las lágrimas y en esa misma noche parece que nada les ocurrió. Son duras con todos los síntomas fisicos, intentan no decaer ni quejarse demasiado si una enfermedad les afecta... si ellas no se mantienen erguidas y seguras ¿quién lo hará por ellas?, además suelen ser bastante cabezonas en ese aspecto y auque deban guardar resposo posiblemente no lo harán y llevarán a cabo sus obligaciones porque, de nuevo, si ellas no lo hacen ¿quién lo hará?. Procuran no preocupar demasiado a los demás, a si que esconden parte de lo que sienten o del cómo se sienten, pero se les ilumina los ojos cuando ven que a una persona le sale de dentro sentir esa empatía hacia ellas y esa persona les pregunta "¿cómo estás? ¿qué necesitas?" entonces a ellas se les abre el cielo y permiten sacar, un poquito, de cómo son en realidad.

Las mujeres que se muestran fuerte se ponen metas físicas muy grande, para demostrar a los demás que son fuertes y que no necesitan de nadie más... son de esas mujeres con necesidad de hacer deportes extremos y de riesgo y susperars sus propias metas por si mismas, de coger su propio peso en una mochila, de cargar ellas solas con la caa de libros de su última mudanza... Son mujeres que siempre buscaron la aceptación y admiración por parte de papá, que papá sintiese que eran igual de duras, de importantes y de resistentes que sus posibles hermanos/primos y que siempre repudiaron la parte más presumida de las mujeres, repudiaron a aquellas que se quejaban de sus dolores, de sus mal estares o que se permitían expresarse con libertad sobre lo mal que se encontraban... porque las mujeres que se muestran fuertes pueden llegar a ver eso como brecha que les puede desgarrar y prefieren seguir aparentando.

Las mujeres que se muestran fuerte pueden llegar hasta el extremo de intentar solucionar y controlar situaciones en su propia vida que escapan completamente a su control. Reconocen a otras mujeres que se muestran fuertes y se sienten cómodas con ellas porque cuando ambas se comienzan a abrir, saben que aquello que dicen es verdadero, que no buscan llamar la atención, de hecho con lo de mostrarse fuertes lo que pretenden es pasar desapercividas. Pueden llegar a sentirse incomprendidas, que no encajan con determinadas personas o realidades, llegan a autoflagelarse por ser sensibles porque ellas deben ser mujeres fuertes.

Las mujeres que se muestran fuertes pueden tener unos rasgos muy marcados (fisicamente) sobretodo en la cara, que contrastan drásticamente con un cuerpo de curvas y muy femenino. Suelen llevar el peso de las relaciones, de la familia y son las que tiran del carro de todo lo que les rodea, consiguiendo que muchas veces se sientan decepcionadas por eso mismo, pues les encantaría parar por un instante y que otros cogiesen su relevo, pero por miedo, por intentar sentirse autosuficiente y porque llevan mucho tiempo siendo así y se ha quedado como manía, no dicen nada.

Las mujeres que se muestran fuertes a veces son admiradas por otras mujeres, pueden llegar a ser el centro de atención o el centro de todas las miradas, imponen a la par que resultan interesantes... y pueden llegar a "quedar grandes" para algunos hombres que se atreven a entablecer una relación con ellas. No son fáciles, pero son pasionales y muy mágicas, parte de maquillar con esa fuerza el cómo se sienten les hace parecer místicas.

Son de llevar la procesión por dentro, de buscar otra forma de canalizar sus sentimientos, de preferir el silencio a una canción que no les guste... las mujeres que se muestran fuerte de tanto guardar las cosas por dentro un día pueden explotar y encima sentirse culpables por ello, intentan pedir perdón cuando sienten, que aunque sea por su necesidad para expresarse como seres humanos, han podido hacer daño a alguien.  Si sienten vergüenza se sienten vulnerables, porque es un sentimiento muy humano que tira abajo tu fachada de fortaleza.

Las mujeres que se muestran fuertes prefieren sufrir por aquellos a quienes quieren que verlos a ellos sufrir... porque creen, que como se muestran fuertes, podrán con cualquier embestida.

Algunas sociedades se encargan de hacer que este "arquetipo" sea el perfil común de las mujeres que alli viven: "Al elefante le inculcaron que no era fuerte, a la mujer le inculcaron guardarlo todo dentro y seguir para adelante."

"La mayor tristeza es sentir a alguien lejitos de tu corazón."

"La mayor tristeza es sentir a alguien lejitos de tu corazón."

"De duros vamos todos pero lo que nos late por dentro es un corazón, no un hueso."

"De duros vamos todos pero lo que nos late por dentro es un corazón, no un hueso."

sábado, 8 de febrero de 2014

Se deja ser.

En ésta vida que me acoge
En éstos versos que se fraguan
Con ésta forma mía...

En éstos días que comienzan
En éstas noches que terminan...
En amargura, en dulces, en hierbas frescas
En gritos y experiencias concedidas...

El fresco olor de tu aroma...
La suave brisa de tu piel...
Los ojos que no son más que para disfrutar...
Y las sensaciones que no se pueden ver.

Los gemidos al alba escondidos...
Las noches en vela con tu calor...
Los tragos de aire, lo que no se dice...
Lo que se deja ser.


Te veo, cuerpo mío.

Te veo, cuerpo mío, en el reflejo del espejo que cada día nos da los buenos días.

Te veo, cuerpo mio, cuando me desnudo en mi soledad permitiendo que todo sea más desastroso.
Te veo, cuerpo mío, cuando son sus manos las que me desnudan.
Te veo, cuerpo mío, a la hora del baño y la ducha, cuando el agua nos acaricia y se deja vencer por la gravedad.
Te veo, cuerpo mío, cuando mis caricias se dejan deslizarse zalameras en mi propia intimidad.

Te veo, cuerpo mío, a veces fustigado, a veces descuidado, a veces comprometido a tener que seguir aguantando mis embistes, mis achaques interiores... te veo, cuerpo mio, a veces obligado a tener que reflejarme lo que me ahoga emocionalmente aunque no sea capaz de observarlo.

Te veo, cuerpo mío, y te agradezco tu paciencia cuando me juzgo solo por lo material... te agradezco haber elegido ser mi traje, aquello que me arropa, en ésta experiencia que mi alma decidió vivir.

Te veo, cuerpo mío, compañero indiscutible de ésta vida que navego.

Me siento.

Me siento más bella si él me mira, que si me miro solita.
Me siento más convencida si él me escucha, que si pienso solita.

No hay instante que me guste más que ese que tanto se alarga, yo tumbada, los dos desnudos y dejando que caiga la tarde entre frases e intenciones entrecortadas hasta que llega la hora de la cena.

Me siento más dormida, si él duerme conmigo.

Me siento más... cuando todo encaja por un instante; en el juego de las relaciones, la búsqueda infinita de las piezas adecuadas.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Perfección.

Buscamos la perfección en la ausencia, sin darnos cuenta que la perfección se encuentra en la presencia.
La perfección se encuentra en la presencia de imperfecciones, en la presencia de detalles que nadie más puede tener, en la presencia de aquello que nos vuelve únicos.

La perfección no es desear lo que no es, es lo que es.

La perfección es el cuerpo sin ropa, la boca con palabra, el beso con instante, el sexo con amor.
La perfección es la aceptación, es el corazón con latido, las pupilas que se excitan, el te quiero que llena el alma. La perfección es el parto sin censura, el abrazo sin distancia, el sentimiento verdadero.

La perfección es la libertad en todos sus aspectos, elegir sin sentir una puñalada, el recuerdo compartido, el llanto que nace del alma.

Perfección es la naturaleza y la naturaleza eres tú.