¿Sabes? todo hay que sentirlo, notarlo, palparlo en lo más profundo de tu ser...

martes, 13 de enero de 2015

Elévate.



Si fuesemos perfectos no estaríamos encarnados aquí para seguir aprendiendo.

Y por encima de lo que yo considero mi imperfección, se encuentra algo más poderoso, mi capacidad de reconocimiento hacia mis aciertos y mis errores, y por encima de mis odios, se encuentra algo más poderoso, la capacidad del cariño, del amor.

Por encima de mis elecciones, se encuentra algo más poderoso, mi destino.
Por encima de mis deseos, se encuentra algo más poderoso, mis sueños.
Por encima de mis lágrimas, se encuentra algo más poderoso, mis sonrisas.
Por encima de mis enfados, siempre se encuentra algo más poderoso, mi felicidad.
Por encima de mi ego, se encuentra algo más poderoso, mi humildad.
Por encima de mis miedos está mi confianza.
Por encima de mi sufrimiento está mi plenitud.
Por encima de mi sordera al subconsciente se encuentra algo más sagrado: mi alma.
Por encima de las broncas se encuentran las disculpas.
Por encima de los roces siempre se encuentra el cariño.
Por encima del desorden siempre estará el orden.
Por encima de la rabia siempre estará la aceptación.
Por encima de la ansiedad siempre estará la quietud.
Por encima de la enfermedad siempre estará la salud.

Y cuando creas que la situación es tan densa que no te permite pensar que hay por encima, cálmate y elévate amándolo todo:  Lo siento, perdóname, te amo, gracias (H'oponopono).

Todo lo bello está por encima de cualquier situación que nos abruma, por encima de esa niebla que a veces creemos que nos impide seguir avanzando... el propio sol se encontrará siempre por encima de las nubes, como ejemplo de que la iluminación, la tranquilidad y lo positivo siempre está por encima.

Cuando creas que no puedes más, piensa que eres el sol y asciende por encima de tus propias nubes, cuando temas asciende también, cuando dudes asciende a la calma del saber que todo está bien.

Creer da valor a las cosas.




Creer da valor a las cosas:

Creer genera una fuerza cósmica increíble que puede resonar hasta los recovecos más inóspitos del universo, por eso es tan importante ser conscientes de dónde prestamos nuestra atención y energía.

Cuando crees en algo, lo compartes de alma si hablas sobre ello, cuando crees en algo es sólo cuando es realmente posible... La fuerza de "creer" es la base para llevar a cabo, básicamente, todo en nuestra vida.

Un fuerte vendabal de energía que se puede usar de forma constructiva o destructiva, por eso antes de creer en algo pregúntate ¿es realmente beneficioso creer en ello? Vivimos en un mundo que nos enseña a manejarnos entre lo que nos quieren hacer creer (para obtener esa energía) y lo que es de verdad... Cada vez que crees en algo es como si abrieses un camino directo a tu corazón y tu alma con aquello en lo que crees, por eso, si crees en el amor abrirás un camino directo de amor entre tu corazón, tu alma y aquello que reflejas de ti mismo, sin embargo si crees en algo negativo: en algún miedo que se propaga por la sociedad, en alguna necesidad nacida del ego, en alguna obligación autoimpuesta, en los celos, en la falta de confianza... construyes un camino directo de esa energía turbia entre tu corazón, tu alma y será esa energía la que reflejes hacia fuera.

Creer es magia cotidiana, poderosa, que engrandece y puede convertir en sagrado todo lo que podamos imaginar... y la palabra sagrado y la energía sagrada debe ser enfocada desde la perspectiva correcta, no desechada y desvalorada. Por eso, cuando la gente me dice "¿Crees realmente en lo que lees en las cartas del Tarot?" Por supuesto que sí, creo realmente en ello como una potente energía sagrada, herramienta comunitaria para la ayuda al prójimo, lo creo como una apertura del subconsciente y una ayuda para abrir los ojos, como una forma de guiar desde el alma con humildad, y no sólamente creo en el tarot, creo en como yo lo siento y lo comparto, creo en mí en el momento que toco las cartas... Y no solamente creo en mí con el tarot, si no, con cada paso que doy desde el corazón, con cada terapia que comparto, con cada capacidad reconocida en mi ser.

LA FUERZA DEL CREER es la base primordial para poder llevar a cabo proyectos, para iniciarnos a abrir las alas, para liberarnos de los temores si realmente nos enfocamos en lo que deseamos de corazón.

¿Y tú? ¿En qué te permites creer?

sábado, 27 de diciembre de 2014

Un aprendizaje mágico en éstas navidades.


London y yo,

Cuando hace unos años me dijeron un mensaje contundente que venía de uno de los seres más cercanos a mí, no terminaba de entender que podía hacer yo o cómo podía integrar ese mensaje... a día de hoy 27 de diciembre del 2014 me he dado cuenta que hay mensajes que se dicen para guardarlos en el alma y que recuperan su magia cuando la conciencia está lo suficientemente preparada y conectada.

Aquel mensaje, lejos de ser un texto amplio o de palabras difíciles, era una simple frase: "fíjate en mí"... Yo, por aquel entonces, no sabía el valor de la observación, los ojos que son puertas del alma también lo son para dejar entrar dentro de nosotros aquello que así necesitamos que comience a formar parte de nuestro ser y por aquel entonces tampoco había pensado en la enorme posibilidad de que observando también se aprende y añadiendo conciencia y la intención adecuada, se puede hacer que aquello que vemos forme parte incluso de nuestras más minúsculas células. A día de hoy lo entiendo mejor, mucho mejor, reconozco que aún en éste camino, como en muchos otros, me quedan cosas por aprender... pero estoy orgullosa de lo que en éstas fechas tan señaladas he descubierto, un gran tesoro cotidiano ¡que son los más especiales! un soporte con gran fuerza para mis raices y también para mi corazón.

Aquel mensaje, venía nada más y nada menos que mi increible compañera de vida de cuatro patas y muchos pelos, a la que yo llamo London y lleva compartiendo camino conmigo casi 5 años. Jamás había llegado a imaginar sentir este punto de admiración hacia otro ser vivo como lo que puedo percivir ahora y notar dentro de mi, es una energía expansiva que te hace sentir engrandecido desde dentro hasta fuera y que indiscutiblemente te libera del bicho de los prejuicios y te hace sentir más con el alma y menos con la mente, lo cual atrae una confortable sensación de paz y de bienestar, de esa sagrada sensación del "todo está bien" que podemos observar en los ojos inocentes de lo más sagrado que nos rodean: los niños y los animales.

Aquella frase-aprendizaje me llegó hace unos años, al principio del comienzo de éste apasionante camino de la comunicación con los seres que nos rodean y del valor del saber escuchar (y escucharse) y el reconocimiento y el entender el valor de aquella frase me ha llegado al fijarme que con su infinita paciencia e incluso con su nervio puro que le recorre cada milímetro de su piel, ha logrado conquistar y abrir los corazones de todos los que nos han rodeado en éstos días sin apenas esfuerzo... y quizás lo más increiblemente sorprendente es su humildad por amar a aquellos que pusieron el grito en el cielo cuando ella empezaba a formar parte de mi vida justificándose en que solo iba a ser un impedimento para avanzar con soltura y libertad en los caminos que se me cruzasen por medio, todas esas frases mal sonantes para ella es como si formasen parte de otro tiempo que nada tiene que ver con el tiempo del ahora y con esa sonrisa y esa potente presencia (que a pesar de su mediano tamaño porta como una gigante) ha conseguido que aquellas bocas que pronunciaron todo aquello, lo que pronuncien ahora, es una cantidad de palabras de admiración, alegría y alabación, solo por y para ella, santa paciencia es lo que me parece sentir en éstos animales que con trabajo duro pero poquito a poco son capaces de cambiar a las personas, y no se desesperan cuando éstas se equivocan en eese camino de aprendizaje, simplemente siguen esperando al paso correcto, a la decisión correcta, al reconocimiento correcto.

Ahora entiendo el "fíjate en mí" y es que, yo (y nosotros) también podemos hacerlo como ellos: perdonar como ellos, dar valor a lo que ellos le dan valor, esperar como ellos, portar la magia de la grandeza del alma como lo hacen ellos... y lo único que debemos hacer es observarles e integrar lo que observamos, sentir como ellos son los mayores ejemplos a seguir para lograr llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos.

Y con éste aprendizaje me quedo de éstos días tan bonitos, con los brazos abiertos para ver si me llegan otros potentes aprendizajes más y con una sonrisa en los labios, que es la manera más humilde de agradecimiento que se me ocurre. Espero que sintáis la magia presente, siempre guiando, siempre esperando y siempre enseñando.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

El arte es lo único que podrá liberarnos.

La poesía no siempre está guardada en versos... a veces esta guardada en besos, en caricias, en suspiros, en sueños, en sonrisas ¿y por qué no? también en llantos.

Aquellos que encasillan el arte, solo encasillan lo más poderoso de si mismos... dejad que mi arte rompa con lo estipulado, con las reglas, con las etiquetas, dejadme llamar poesía, si así me place, a una simple frase porque, quizás esa simple frase sale del mismo sitio que nace el resto de la poesía... quizás a la vista de todos solo sea ese patito feo... pero para mí no, para mí es mucho más que todo eso.

Dejad libre el arte porque, del mismo modo, el arte es lo único que podrá liberarnos.


Fdo: una artista en potencia.

martes, 16 de diciembre de 2014

A veces la gente necesita un poco más...

Ese niño pequeño al que cuidas puede que lleve una temporada solicitando más de un abrazo, tu madre que vive lejos puede que lleve días pidiendo más de una llamada al día, tu padre es posible que se encuentre en un momento en el que necesita saber un poco más sobre el aprecio que le tienes, tu sobrino puede que esté en un momento en el que necesite expresarse jugando aun más contigo, tu hija puede que se encuentre en un momento en el que necesita más tiempo contigo, tu mejor amigo puede que necesite más de un wassapp al día, tu abuela puede que necesite más de una de tus sonrisas a la semana... e incluso tú mismo puede que te encuentres en un momento en el que busques algo más de tu entorno, algo normal y posible, porque es normal somos seres sociables y es normal eso en nosotros... Puede que lleves una racha donde busques escuchar más "te quiero" de todo tu entorno, donde necesites tomarte más de un café en tu cafetería favorita, donde necesites que tus paseos duren más de 1 hora o donde te tomes un baño que dure más que todo el recopilatorio de música chill-out que tienes para esos momentos pero tranquilo, es normal. Puede que estés en ese momento en el que solicites más de un abrazo a esa persona con la que encajas tan perfectamente o puede que necesites que tus amigos te ofrezcan más de un hombro para llorar, también es posible que necesites ir a ver más de una obra de teatro o que quieras pagar más de una cerveza para desahogarte entre ideas chorras y planes de conquista del mundo. Es normal.

Es posible que intentes asistir a más de una fiesta un fin de semana, porque así te lo pide el cuerpo o que cantes más de una canción a todo pulmón para liberarte de todo lo que tienes dentro. Puede que estés pasando una racha donde necesites más de una caricia al día, más de un postre tras la comida o soltar más de una carcajada tras un buen momento en agradable compañía. Existen también momentos en los que necesitarás que la gente te escuche más de una vez hablar de lo mismo porque a veces las emociones no estancan pero... es igual de normal o también que te sientas tan desbordado que en ese momento lo único que pidas sea un poco más de comprensión o de atención por parte de aquellos a quienes tanto amas. Puede que necesites más de una copa de vino para ponerte al día con una buena amiga o más de una comida con tu hermano para saber realmente qué hay dentro de él desde la última vez que os vistéis.

Puede que vayas de compras y quieras llevarte más de una camiseta o más de un par de zapatos, también puede que necesitemos más de un polvo al día, más de un boll de palomitas para acompañar la pelicula o más de un beso para sentir que ha sido un día realmente excepcional. Porque a veces los seres humanos solo necesitamos más... y ese MÁS no suele ser tan grande como nuestros miedos nos hacen pensar, suele ser algo pequeño y fácil de hacer realidad, a veces vemos que alguien necesita ese "más" y en vez de ofrecerselo, huímos despavoridos a nuestra cueva de la ignorancia y de hacernos los sordos... siempre es mucho más fácil mantenerse al margen que hacerse responsable.

Por mi parte, no me importará ofrecer ese poco más a todos aquellos que me lo hagan llegar.

No temas los cambios.



No temas los cambios, los cambios son el rugir de la vida. Teme la quietud, porque genera ansiedad... nuestra alma siempre anhela el movimiento del cambio.

El mundo se mueve, se transforma y cambia, junto con el cambio del universo y el movimiento del universo, nuestra piel cambia con los años, el cabello cambia y nuestro interior también cambia... no temas los cambios, los aires de cambio siempre son buenos, traen enseñanzas, experiencias para renovarnos, traen canciones y traen sentires.

A veces parece que en esa corriente del río al que llamamos vida nos quedamos como estancados, olvidamos por completo que cada tramo de ese salvaje baibén tiene un ritmo, una velocidad distinta... pero no olvides que más lento o más despacio, siempre estamos en cambio o en proceso de un futuro cambio, nosotros siempre nos encontramos en transformación... es por eso mismo que si nos amarramos con demasiada necesidad a las rutinas, algo en nosotros se siente desolado y comienza el estrés... la rutina es la quietud autoimpuesta, es el repetir del mismo movimiento una y otra vez, pero el alma y la vida que llevamos dentro necesitan salir de eso. En ocasiones, nuestra alma desesperada chilla al universo aunque nosotros no seamos conscientes de ello y comienzan a sucedernos un montón de cosas inesperadas que nos hacen salirnos, aunque no lo deseemos así de primera mano, de lo que estamos habituados... nos obligan a la fuerza a salirnos de esa zona de confort, porque en esa zona no encontraremos cambio.

Somos el cambio, nuestro nacimiento hizo cambiar a personas, nuestra influencia hace cambiar el entorno, nuestros sentires y experiencias nos hacen cambiarnos a nosotros mismos.

No temas los cambios... cambia tú y sé más consciente de los cambios que se te exigen para con el mundo entero. No temas los cambios y recuerda, siempre, que los cambios eres tú: si deseas cambiar tu perspectiva del mundo sólo lo puedes hacer transformándote tú mismo, si deseas cambiar el mundo solo lo lograrás cambiándote tú mismo.

El valor mágico de los animales.


El valor mágico de los animales podría ser el título de mi futura novela, de un futuro proyecto documental sobre lo místico relacionado con esos corazones salvajes que habitan en cuerpos de seres con formas muy diferentes a las nuestras o podría ser el título de una canción callejera que, entre ritmo de bombo y caja, relatase la historia profunda del sentir... pero lo cierto es que, lejos de todas esas ideas, es real, algo tan real como que tú estás leyendo ésto y alto tan real como que yo me he atrevido a escribirlo para compartirlo con el mundo.

Las personas pueden sentir a los animales, los sienten cuando los acarician, cuando los miran a los ojos o cuando les dan una segunda oportunidad rescatándolos de una vida incierta. El sentir es la empatía, la alegría, el contarlo como uno más, el darles valor dentro y fuera del núcleo familiar... el sentir es también tomarse un momento para ayudarlos, dar alimento a  aquellos que estén necesitados y sobretodas las cosas, por encima de todo, tenerles en cuenta. Es en ese camino mágico donde descubres esa resonancia con lo indescriptible que nace de ellos, de sus corazones y se conecta con los nuestros y con todo a la vez... es lo que yo llamo: el valor mágico de los animales.

Un perro es mucho más que un perro, más allá de su aspecto, ya sea lanudo, delgado, gordito, alto, bajo... y más allá de su actitud: tranquilo, defensor, ladrador, nervioso... es un compañero fiel, leal, que seguramente hará un trabajo contigo y con su entorno mucho más profundo de lo que puedas conocer, aunque te lo expliquen con palabras, aunque consigas conectar con él... ese poder que llevan dentro, esa magia de ellos mismos, sigue creciendo cada día porque ese canal que los enchufa a todo, al universo, a la tierra, a lo visible y a lo invisible, está siempre encendido para dar a los demás antes que a si mismos. Lo mismo ocurre con gatos, aves y otras muchas especies, incluso fuera del ámbito "doméstico".

No es una fantasía, es ser consciente de que el resonar de unas pisadas de elefante pueden hacer retumbar la energía hasta conseguir llegar a China y solucionar el dolor de un árbol... Es la mística, pero real, interconexión de la vida, del cosmos y del todo, en esa madaja ordenada de canales, se encuentra la magia de los animales.

El valor mágico de los animales es aquello que las antiguas civilaciones no dudaban un solo segundo en venerar, pero es increíble cuando aún está presente incluso en animales que no están en ésta dimensión, porque han ascendido. Animales que son guías y espíritus de nuestra vida o que forman parte de nuestra alma, éstos increíbles seres nos acompañan continuamente, podemos sentirlos presentes por ejemplo: al lamento de una noche amarga, se nos aparece en sueños un lobo solitario para arroparnos con su mensaje o también a la desesperación de una mente enfermada por el desequilibrio en un cuerpo excesivamente emocional, se le aparece una imagen, como una premonición, de un animal salvaje con un mensaje contudente, frase tras frase te llega dentro de ti... Esos guías espirituales, en ocasiones se hacen presentes de forma física a través de otros guías encarnados, como aquel día que manteniamos una inquieta pregunta dentro de nuestra cabeza y en ese preciso instante se nos cruza un gato espectacular o se apoya, como de la nada, la pluma de un ave salvaje delante de nuestro camino; ese es un buen momento para darnos cuenta de que somos escuchados por el universo durante todas las horas del día.

El valor mágico de los animales, es la realidad de su ser y de su trabajo para con nosotros, con el universo, consigo mismos, con todo... Es el poder, es lo cotidiano que hay en ellos y es también por lo que deberíamos verlos con otros ojos, sentirlos con otras manos, besarlos con otros labios y hablarles con otro tono. Cuando estemos solos, profundos en un pozo de emociones, si se lo pedimos a ellos es posible que nos venga a visitar un animal, quién sabe, quizás un buho que nos rescate de esas sombras, una serpiente que nos enseñe a iluminarlas o un buffalo americano que nos indique que la familia cósmica siempre está pendiente y eso es lo más importante. Ese hechizo que nos inyectan con sus latidos, con su haber estado presentes y con su estar cuidándonos, se puede ver reflejado en nuestras relaciones amorosas... cuando sentimos que nuestro gato nos mira bondadoso al besar a la persona con quien hemos decidido compartir vida, cuando sentimos que nuestro perro se desespera entre tanta discusión mental e innecesaria y que se interpone para parar esa destructiva energía o cuando, simplemente no sabes porqué, desde dentro te recorre una sensación de conexión con todo... también esa presencia mágica lo podemos sentir en nuestra familia, cuando la llegada de un ser tan diferente hizo tantos cambios positivos en cada uno de los miembros humanos y eso es algo que no se podrá olvidar jamás.

Amigos, todo ésto es lo que yo llamo el valor mágico de los animales y lo llamo valor por la valentía que tienen de destaparlo, incluso en situaciones que saben que será despreciado y también porque vale más que el oro... lo llamo mágico porque esa es la magia, más allá de los cuentos de hadas con hechizos de estrellas y chispas, la verdader magia de la vida es humilde y se encuentra en el corazón de aquellos que solo saben ser humildes... bienvenidos a la percepción correcta del mundo.