¿Sabes? todo hay que sentirlo, notarlo, palparlo en lo más profundo de tu ser...

martes, 26 de mayo de 2020

Viajar con alas de mariposa:

Imagen que he creado para publicaciones de mi página TAROT SANADOR EVOLUTIVO.

Reconstruirse y demostrar fortaleza y resiliencia es una de las cosas más "básicas" pero más importantes de la vida. Es una hazaña que llevamos a cabo una y otra vez. Sin embargo, en el meollo del asunto es cuando una descubre que los mejores viajes se realizan con alas de mariposa. 

La delicadeza de ese ''metamorfoseante'' insecto es precisamente lo que todo ser humano necesita para transitar por la vida, en todos los sentidos y en todas sus formas. Pasar de la vulnerabilidad de esa profunda transformación, siendo una pupa colgada y "camuflada" entre la vegetación de la naturaleza que nos rodea y que habíamos elegido aquel rincón cuando eramos pequeñas oruguitas, hasta convertirnos en la más "cercana" versión de una mariposa humana. 

Ésta imagen es el resultado de una interesante inspiración que evocó tras un psiconáutico viaje de encuentro, principalmente, conmigo misma y con lo que realmente quiero en mi vida: felicidad. 

Pude observar desde el profundo abismo del atrevimiento como lo más bello del humano es precisamente la humanidad más tierna y la que tanto sobre-protege. Cómo todo se confunde cuando el "yo" y el "ego" se fortalecen y sin embargo cuando se disuelven en un mar temporal de apertura, todo se simplifica. Simplificar, amar, caminar y experimentar, los cuatro pilares de una vida más enriquecida, más llena y posiblemente más feliz. 

Cuando uno se pregunta a si mismo el motivo de su existencia resulta extraño reconocer que es reconocerse a si mismo. Tu existencia primero existe para ti y luego, algo más tarde y de forma más consecutiva, para los demás. 

En un océano de preguntas internas y de complicaciones que se disolvían con facilidad, recuerdo haberme sentido plenamente feliz y libre, era muy libre en aquel instante donde comprendí que demasiada preocupación empequeñece el alma, que quien no perdona termina perdiendo en el juego de la vida, que la rabia es común en la mayoría y es porque en el fondo siempre buscamos amor y a veces en esa búsqueda nos encontramos lo opuesto... Un amargo trago de realidad que a todos disgusta. Atrapar aquel momento y traerlo al presente como una nueva realidad filosófica, material, psicológica y material habría sido una gozada, pero se me escapan esas habilidades (si es que pueden existir).

Que la sombra y la luz es inherente a la vida y que a la par que podemos estar siendo la mejor versión de nosotros mismos, es posible que con otros (o incluso con nosotros) estemos siendo la peor.

Aprecié con admiración como vivimos cerrados y sin embargo anhelamos vivir abiertos de par en par. En un mundo material donde todo se protege con barrotes, cerraduras, candados y cadenas, por miedo al robo, al hurto y al abuso. Nuestro corazón también está sobreprotegido bajo millones de kgs de hormigón compuesto por diversos comportamientos, diferentes patrones, una gran cantidad miedos, acumulación de enfados y la tan complicada desconfianza. Y por si eso fuese poco, parece que avanzamos hacia una realidad más encarcelada, donde se deben cumplir ciertas normas que establece la sociedad para poder denominar todo de una manera concreta, sin permitir su evolución o su libertad. 

Entre tanto pensamiento, alguno más concreto, otros más obtusos... Empecé a recordar personas que quiero profundamente y con el alma, porque realmente les amo. Y me di cuenta de que en esta sociedad tan encarcelada, cerrada y cuadriculada, el "te amo" solo es lícito para parejas, como si alguien no pudiese enamorarse o amar sin necesidad de tener una relación afectiva, romántica o ninguna clase de vínculo parecido... ¿en qué momento se nos ocurrió que era mucho mejor atrapar las emociones con palabras cuyas definiciones no dan para más y vincularlo a una "realidad inamovible"? .


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