¿Sabes? todo hay que sentirlo, notarlo, palparlo en lo más profundo de tu ser...

jueves, 20 de abril de 2017

Déjate de historias.


Jaguar: mi nahual.
En primer lugar quiero darle las gracias a la naturaleza.
GRACIAS.


"Todos los ‘No estoy preparado’, todos los ‘Necesito tiempo’ son comprensibles, pero sólo durante un breve período. La verdad es que la gente nunca está 'completamente preparada' y nunca hay un ‘momento adecuado’. Tal como ocurre con todos los descensos al inconsciente, llega un momento en que uno se limita a confiar en la suerte, se tapa la nariz y se lanza al abismo. Si no fuera así, no habría sido necesario crear las palabras heroína, héroe o valentía."
~ Clarissa Pinkola Estés.
Déjate de historias, en serio, déjate de asuntos extraños y de pérdidas de tiempo. Déjate de nudos en el estómago, de que te falta el aliento, déjate de manos sudadas, de palpitaciones en vano. 
Déjate de juegos idiotas que lo único que hacen son heridas. Déjate de repetir los mismos patrones, déjate de ilusionarte por mierdas banales, déjate de ser para otros y no ser para ti. Déjate de líos. Déjate de enganches emocionales que te tocan la cabeza y te encierran el corazón. 

Déjate de tiempo para otros sin darte tiempo a ti. Déjate de priorizar por el/ella sin priorizar por ti. Déjate de asuntos a medias que salieron mal con la vana esperanza de que esta vez será diferente. Déjate de regalar tus oportunidades a aquellos que no son capaces de valorarlas. Déjate de seguir permitiendo que te desgasten. 

Déjate de ilusionarte por cosas inexistentes. Déjate de permitir que otros controlen tus emociones. Déjate de dejar puertas medio abiertas. Déjate y suelta todo esto, aún estás a tiempo Amalia de no hacer de tu vida un repeat continuo. 

Escúchame, tienes la capacidad de poder hacerlo y aunque sientas que el vacío que llega es enorme, agradece la nada antes que estar llena de residuos, compuestos nucleares contaminantes de tu esencia natural. Los anhelos por aquellos que nunca supieron amarte ¿para qué? No te aporta más que un enfado casi perpetuo.

No mereces culpabilizarte de aquello en lo que nunca tuviste la culpa. Sé más buena contigo, los que te conocen saben quien eres y los que no han querido conocerte son los que ahora se encuentran lejos. No conviertas cada circunstancia del pasado en heroína que destruya tu armonía y tu calma, tu estabilidad. 

Porque cariño, si alguien te ama lo demuestra, sea amiga, amigo, pareja, familia o vecinos. Déjate de ir detrás de los demás pensando que quizás de esa manera te vayan a mirar de verdad. Quien te ve, desde el primer vistazo, ya sabe quién eres, ya sabe cuánto vales (que no es poco) y ya sabe donde colocarte en el camino de su propia vida. Y aquellos que no lo han sabido, no es tu problema, es su problema. 

Date más valor, recupera tu poder. No delegues en los demás tu amor propio, tu pasión, tu capacidad, tu potencial... Busca la transparencia que tanto te mereces, juega con las reglas claras, ama y deja que te amen, porque en esto último te has alejado bastante. 

Amalia, hazlo desde hoy y no lo olvides jamás. Déjate de ser el premio efímero y conviértete en aquello que tanto admiras de ti misma. Déjate de la destrucción por dentro. 

Ahora estás más preparada que nunca, déjate de ocuparte con aquello que ni siquiera es de tu tamaño y llénate de ti misma. Hazlo solo por ti.

-Mi jaguar.



miércoles, 19 de abril de 2017

Cuidado, mis demonios muerden...


Cuidado, mis demonios muerden.

La belleza de su libertad...
Sin necesidad de buscar aceptación fuera...
Una diferencia fatal...
Un empoderamiento interiorizado...
Y desgraciadamente, una muerte por fuego.

Su vida, su muerte...
Morir calcinadas por mil llamas...
Antes que vivir hasta el último aliento...
Encadenadas a represiones y martirios...
Castigos que hacen de este camino un infierno.

Mi cuerpo, de piel y hueso...
Y sin embargo sigo sin saber quién soy...
Dónde me escondo...
A pesar de ello...
Cada vez que conecto con un recuerdo...
Mi mundo físico se llena de gozo...
Todo encaja... poco a poco.

La grandeza del alma...
Donde se halla la belleza de quienes somos...
Aquello que nos compone...
Y en mi, estoy segura...
De que se encuentran dos partes...
La primera: tenebrosa y oscura...
La segunda: cándida y enorme...
Y ambas las amo...
Las amo profundamente...
Porque son la magia que me hacen ser...
La humana que os escribe y responde.

Al cazador que ya ha sido cazado...
Al aventurero sin bellas intenciones...
Al desliz y al regocijo del pasado...
Solo debo decirles que hay sombras...
Profundas sombras...
Que atemorizan a quien siempre se esconde...
Porque esa parte lúgubre...
Oscura, inquietante, secreta...
Es la que despierta todo aquello que no amas en ti mismo...
Mis demonios avivan los del entorno...
Y les animan a hacerse cargo...
A despertar de su letargo.

¿Cómo despertar algo por dentro?
Si la mayoría vive en un coma perpetuo...
Y ahí te encuentras...

En la ceguera más profunda del mundo...
La que inunda desde dentro...
Tu ceguera hacia tus propias sombras...
Las mías, dueñas y señoras...
Les regalan candiles para aprender a verse...
Que doloroso debe ser..
Comprender que la belleza se encuentra...
En amar incluso lo que no quieres creerte.

Hoy no te hablo de mis arco iris...
No te hablo de mi calidez..
Hoy te hablo de mi frío...
De mis golpes, de mis llanos...
Te hablo de mis mordiscos al mundo....
De mis voces, de mi ira...
De mi furia y de mi cólera...
De las espinas de mis rosas...
De la incompatibilidad con la expandida moda...
De que la perfección existe.
¡Bulos y mil historias!
Prefiero mis alas de ángel entre mis mil demonios...
Que esas pantomimas donde perdéis el tiempo...
Un bien tan preciado...
Tan valioso...
Que hasta los cielos os lo comprarían por disfrutarlo...
Más allá del fin de sus días...
Más allá de lo imaginado.

martes, 18 de abril de 2017

Aventurera de la vida...


Siempre me han dicho que tengo pájaros en la cabeza. Es curioso porque algún pájaro tengo, sí... Y en la piel también. ¿Quién dijo que el cantar de un mirlo es para desconcentrar? Lo mismo te ayuda a llegar al único punto donde puedes encontrarte. 

Es curioso, también me han dicho que hago castillos en las nubes. Y puede que sea verdad, si tú tuvieses unos colocones con el vaivén del comos, como los que tengo yo, tendrías más de una residencia disponible en todas sus dimensiones. 

De todo esto saco que soy una aventurera de la vida. Que a ojos de otros no tengo nada seguro, sin embargo yo sé bien cómo dar mis pasos, cómo seguir creando, hacia donde proyectar mis prioridades y cómo observar a las personas para verlas ocupado el papel de maestros dispuestos por el universo para mi propio camino. 

Poema a la vida:

A ti, reina de esta realidad...
Te doy las gracias por donde estoy...
Te doy las gracias por donde voy.

A ti, con toda tu energía poderosa...
Eterno ciclo sin final...
Que comienza sin nunca acabar...
El único "para siempre" existencial.

A ti, seductora de corazones...
Creadora de pieles...
Generadora de placeres...
De incertidumbres incomprendidas...
De aprendizajes de sabiduría...

A ti, que jamás dudarás de mi...
Que nos hemos hecho una...
A ti, vida de mi vida...
Realidad de este mundo...
Actividad del universo...
Motivo sagrado...
Milagro inesperado...
Ejemplo de la energía de la creación...

A ti..,
Mi más fiel compañera...
Incluso cuando los demás te llaman muerte...
Tú nunca dejas de ser... Vida...
Gracias por concederme ser aventurera...
De esta oportunidad concebida. 

A ti... Gracias a ti, vida...
Aunque otros te llamen puta
O incluso mal nacida...
Rebosante de compasión...
Así es la verdadera vida. 

(Todo parecido con TU realidad es pura sincronía)

jueves, 13 de abril de 2017

La herida del ayer...


Me remonto a los orígenes, cuando todo comenzó. Ese paso decisivo que sin duda marca un antes y un después en mi forma de vivir, de sentir la vida, de comprender. Ese cambio inevitable que sin duda me introdujo en un nuevo tramo de mi existencia. 

Yo soy muy de mirar para atrás, creo que es precisamente la historia de mí en primera persona. Y bueno, he aprendido que es importante estudiar la historia para no cometer los mismos errores (o eso se dice pero en muchas ocasiones se tropieza de manera habitual con la misma piedra). 

En estos vistazos hacia atrás creo que hay algo peligroso descolocado, algo que evidentemente está dentro de mi y que no pertenece a nada exterior. Y eso me cansa porque, de verdad, no sé como hacerme cargo. Pienso que con ser consciente y responsabilizarme es suficiente, pero no veo muchos resultados. Lo peor de todo es que precisamente esa "irregularidad" es la que me lleva a sentir mucha culpa, una culpa hacia mi misma y a decirme a veces "esto es lo que mereces por haber hecho aquello o esto otro". Siento que todo se ha convertido en un efecto colateral del que en su momento yo no era nada consecuente. 

Me comprometo a llegar al alma de todos aquellos que sean más jóvenes que yo para que entiendan que pequeños gestos, actos que a priori parecen no tener repercusión, pueden re-aparecer con su propio y profundo aprendizaje que se prolongue durante años hasta convertirse, desgraciadamente, en algo rutinario y repetitivo. Porque no quiero que lleguen al mismo punto que yo, ya que me siento un poco frustrada. Creo que estoy dando pasos de ciego y no sé ni siquiera hacia donde debería proyectarme para encontrar una solución eficaz y sólida. 

Hay heridas del ayer que forman parte de los patrones del presente, hay heridas que son como una porción de nuestra genética y que por tenerlas tan integradas pasan desapercibidas, sin llamar la atención, hasta tenernos a su merced... ¿Y si todo está así? ¿Y si ahí está la raíz?. 

Deseo una solución y de verdad, me pido disculpas a mi y a todos los implicados. Con todo mi corazón lo digo. Aunque esto no lo arregle. 


¿Dopamina inminente?


Y en este bosque de nubes y claros, de grises y oscuros, siempre buscaremos un rayito de sol de color rosado. Ese brillo rubí que alcance tu mirada y te de directo en el pecho, ese "no se qué" habitando en forma de mariposas borrachas en las entrañas de tu ser. Y ahí nos quedamos, porque en ocasiones lo único que buscamos es la respuesta más rápida, el acto más simple, el camino más sencillo, la vida más plana.

Eso son todo mentiras, lamento bajarte de tu nube de algodón y tirar abajo tus castillos de naipes. Las buenas respuestas no son rápidas, los actos simples son los que menos llenan, el camino jamás es sencillo y la vida, la puta vida, es siempre una montaña rusa. Bienvenido a la cruda realidad. Sé que no te gusta, que nadie te lo dijo, éstas son las desventajas de ser un adulto. Pero están compensadas con las ventajas, te lo aseguro.

No podemos ser niños de 20 y tantos, de 30 y de 40, porque entonces siempre estaremos enfurruñados. Te equivocas cuando alegas y excusas todo en tu crío interior, lo del crío interior es un trabajo personal para no perder el entusiasmo y no para usarlo como un condicionante de tu actitud. Lo de "tengo que cuidar de mi parte más pequeña de mi" no sirve como justificación a tu comportamiento infantil, cuando lo único que buscas es el subidón y esperas que ese subidón te dure todo el tiempo del mundo sin hacer el más mínimo esfuerzo. Amigo y amiga, la historia no funciona así, eso no cuaja y termina por partirse.

Somos nosotros, la generación de la dopamina inminente. Porque parece que solo buscamos eso, el colocón natural de este neurotransmisor presente en nuestro cerebro. Cuando el bajón de esta "droga" natural va llegando, despegamos las alas. Y no queremos ni oír hablar que hay una forma de estimularlo y se llama sacrificio, trabajo, esfuerzo y sobretodo compromiso.

A nosotros nos vale con el pico del principio y como una raya dejamos que la cosa ascienda hasta que llegue a su tope y a otra cosa mariposa. Ya buscaremos a otro "camello" que nos entretenga durante un breve periodo de tiempo generando en nosotros ese temporal estado de efímera felicidad, cuando de nuevo vuelva a reventar buscaremos otra persona distinta... ¡Total! Somos tantos millones y millones de humanos en el mundo que siempre habrá alguien dispuesto a nuestros temporales juegos de enganches y desenganches banales.

No quiero ser una agua fiestas pero muchas veces un bajón de dopamina te puede llevar a un bajón de serotonina y eso, que normalmente lo ahogas con fiestas que van restando noches a tu vida y sumando litros de alcohol a tu cuerpo, te puede llevar a un estado casi permanente de inestabilidad emocional. Al final, sumergido de lleno en ese patrón de conducta puede que desaprendas a abrirte al amor y a tirarte de cabeza realmente por alguien que merezca la pena y creo que sí, a veces existe ese momento que en las películas dicen "es demasiado tarde". Si te llega un "demasiado tarde" de nada valdrá llorar por algo hacia donde tú mism@ has decidido introducirte.

¿Qué tal si nos replanteamos estos juegos? Lo mismo saldríamos ganando. Llamadme optimista.

miércoles, 12 de abril de 2017

El stalkeo mató al gato...


Stalkear está "bien" y lo hacemos todos. Es posible que forme parte de la naturaleza humana. El problema es cuando el stalkeo se convierte en una obsesión insana en la cual incluso te pillan con las zarpas en la masa.

¿Cuál debería ser tu primera reacción? ¡Exacto! Tu primera reacción no debe ser atacar. En esos casos te recomiendo hacer alco constructivo, como por ejemplo lo que creo que hago yo; haz algo creativo. Yo gestiono mis blogs, consigo seguidores, canalizo mi energía en temas relacionados con trabajar para mi misma.. Hago cualquier otra cosa menos atacar y más cuando ya me han pillado (aunque reconozco que a mi no me han pillado, pero también reconozco que stalkeando he perdido mucha energía personal, me he llevado muchos disgustos y sobretodo he perdido horas irrecuperables). Sí, la idea es que hagas cualquier cosa excepto intentar defenderte de manera hiriente hacia aquel veloz cazador que te ha atrapado, sobretodo si quien te caza está relacionado con tu stalkeo. Porque si atacas huele a resquemor rancio, a frustración y a infantilísmo podrido. 

Estoy segura de que la curiosidad no mató al gato, al menos que "el Gato" fuese el apodo de un tío con lengua de lija que murió haciendo el gilipollas metiendo la nariz donde sabía que no debía, por simple fisgoneo. En ese caso sí, "el Gato" murió por un stalkeo que se le fue de las manos. 

"Stalkear" es la verbalización cutre y española de "stalker". Para que lo entiendas te lo explico rápido y mal; stalker es aquel que se deja llevar por su curiosidad y se pone a "espiar" de manera "impecable", y normalmente borrando las huellas, a personas utilizando herramientas de internet y de las redes sociales. Esto ocurre mucho cuando hemos roto con alguien y estamos dolidos, vamos a lo único que nos queda de esa persona para ver cómo está. Y si por desgracia seguimos enamorados, buscaremos el más pequeño atisbo de posibilidad para volver a estar con esa persona. 

A veces visitamos perfiles de redes sociales, blogs o páginas webs que gestiona o cualquier sitio donde quede el más mínimo rastro de su presencia. Puede que lo hagamos por cotillear, por necesidad de apoyarnos en algo o por un profundo anhelo que somos incapaces de comunicar. Si es por esto último... la verdad es que es una pena, os lo digo por propia experiencia. Cuando amas o quieres a alguien y solo puedes ir viendo la misma foto que tiene en su perfil, algo dentro de ti se rompe porque realmente echas de menos ser parte del presente de esta persona. 

Pero bueno, al margen de esa parte sensiblera que también me caracteriza, hoy quería centrarme en otros motivos de stalkear y precisamente en una experiencia personal que he vivido de primera mano, precisamente hoy mismo. Un chico con el que tuve un rollo, de una noche, ha decidido stalkearme por mi belleza, según él. El problema es que la página a través de donde lo ha hecho me avisa de las veces que visita mi perfil. A si que ni corta ni perezosa le he parado los pies y le he comentado que me sentía vigilada. 

Ya lo sé chicos, causo furor y después olvidarme es difícil (qué va, es para añadirle humor). Pero en serio, cuando alguien te pilla lo que menos va a hacer que quedes mejor es que ataques. Lo más humilde y lo que te coloca en mejor posición es admitir la derrota. Game Over colega, la primera regla del stalkeo es que no te pillen y borrar todas las huellas de tu imperiosa necesidad de conocimiento sobre la otra persona. 

A si que bueno, todos seguiremos con estos malos hábitos incluso hacia aquellos que ni siquiera han sido pareja o no nos han dejado, por ejemplo, algún amigo o amiga que te hace tilín, esa persona especial, tu prima la del pueblo que ha dado un cambio radical, tu ex cuñada, la vecina del primero porque hay un chisme muy importante que se conoce toda la escalera... Pero es importante que dentro de estas rutinarias formas de intromisión venenosas seamos capaces de reconocernos y sobretodo saber cuando recular. Recular sin intentar ofender, juzgar, insultar, despreciar o agredir a nadie, a poder ser. 

Un saludo a quien me stalkea, si has sido importante para mí que sepas que "te veo" yo también. 

¡Ay! Que mala es la inmadurez y cómo carga el diablo nuestras redes sociales y navegadores (que nadie se ofenda, lo digo exclusivamente por mi). 

P A R A N O I A


La realidad se deshace entre pensamientos, sentimientos y sensaciones físicas. Tienes dos opciones; la primera es dejarte llevar por esa lluvia repentina y la segunda es verla pasar delante de tus ojos, manteniendo, a poder ser, la voz de la cordura que te hace seguir presente dentro de tu propio cuerpo, responsabilizándote y sin perder la consciencia sobre quién eres y qué es la realidad. Esto es más o menos lo que sientes cuando eres consciente de que estás en un estado paranoico; desplome de lo que hasta ahora era toda (o casi toda) tu cordura y bombardeo interior, que parece infinito, epicentro del resto de tus emociones, actos, pensamientos, necesidades y prácticamente toda tu vida.

Tengo la sospecha de que existen diferentes grados de paranoia. Y dentro de esta sospecha, además, crece mi propia teoría de que todos hemos pasado por algunos estados paranoicos aunque nos cueste aceptarlo (si al final el ser humano está como las maracas de Machín).

La paranoia te separa de una realidad para introducirte en otra. Introduciéndote de un espejismo a otro porque... ¿Quién dice que la vida que vivimos es real al 100%?. Hay tantas cosas irreales e ilusorias que nos rodean constantemente, que nos impregnan con su sibilina manera de conquistarnos y manipularnos. En si mismo el capitalismo es un sistema basado en ilusorias necesidades que se han convertido es adicciones primarias. Si eres capaz de ver esto, quizás seas capaz de desmigar otros pedazos de tu momento actual y de tu vida.

Recuerdo un ataque de paranoia que me dio hace más de 7 años. Ya he escrito en varias ocasiones que yo soy una persona con una fuerte característica, sobretodo hacia mi misma y es la admirable habilidad del control. Da igual cómo esté, jamás voy a rebasar los límites que puedan poner en peligro o dañar a otras personas. Esta es una bonita manera de relacionarte con el prójimo, pero en ocasiones se carga como una losa. Y no está tan relacionado con la empatía, es más mi auto-juicio de tener que hacer bien las cosas para no ser una mala persona.

La paranoia te hace saltar a un estado donde el mundo que te rodea esta fuera de sí, aunque mejor dicho dentro de ti mismo el mundo está fuera de si y ahí nace todo. El pensamiento repetitivo y una imperiosa obsesión por una idea, sentimiento, necesidad... Es parte de lo que se centró aquella experiencia conmigo misma.

Aquello me generó un sufrimiento y durante las horas que duró la situación me aislé por completo, precisamente para evitar hacer daño a los demás. Me encerré en un cuarto de baño y me puse a examinar el porqué de aquellos sentimientos, pensamientos y estados alterados. Tengo que especificar que esto no ocurrió porque sí, digamos que tomé demasiado hachís y esto me ocasionó una experiencia, que a priori puede ser negativa, sin embargo nada más lejos de la realidad. Toda esta vivencia me hizo despertar con otros ojos, sobretodo afinando aún más mi habilidad analítica.

Me observaba desde fuera, a mi misma, encerrada en un bucle infinito de repetición donde temía, entre otras cosas, perder el control y literalmente matar a alguien. Precisamente porque escuchaba y "veía" una repetición constante de diferentes situaciones inexistentes. Pero esa paranoia me llevó a comprender la belleza del autocontrol que existe en mi.

Precisamente este autocontrol es también quien me lleva a ser capaz de hacer análisis objetivos de mi persona y a aceptar, cuando sé que son acertados, análisis que otras personas me hacen. Por otro lado, este era un gran extremo, donde se supone que cualquiera puede perderse a si mismo. A pesar de ello, fui fiel a mi sentimiento de cuidar a los demás aunque tuviese una imperiosa y extraña necesidad por volverme loca de remate. Aquello era ya un estado de locura, que estaba "cercado" por mi misma, de lo cual me siento muy orgullosa. Aquí descubrí la poderosa fuerza que existe dentro de uno, cuando tiene claro quién es al margen de los acontecimientos y de las situaciones exteriores. Al margen incluso de "ingredientes" que nos afectan directamente, como puede ser el exceso de una droga que te sienta mal.

Entiendo que no todo el mundo puede llegar a ese razonamiento y más en la situación que yo me encontraba. Comprendo que no todo el mundo es capaz de encontrar serenidad incluso cuando tu cerebro parece bombardearte desde lo más profundo, tentando a tu fortaleza mental y espiritual. Sin embargo para mi aquello fue una revelación en toda regla y conforme más pasan los años y vuelvo atrás en el recuerdo, conforme más lo examino, más aprendizaje obtengo y mejor me siento conmigo.

Después de aquella experiencia me di cuenta que eso era solo el reflejo, más extremo, de la paranoia existente en todas las personas. Todos tenemos una semilla de paranoia que se enciende y apaga a su gusto y en la intensidad que le place, y digo que le place y no que nos place porque la mayoría no sabe ni que eso existe.

La paranoia es lo que te lleva a pensar que las personas te la pueden jugar. También es lo que te hace aferrarte a refranes como "piensa mal y acertarás...", es lo que te hace encerrarte en ti mismo o tener la terrible pesadilla interior de que se repita de nuevo una situación que para ti ha podido ser desgarradora. La paranoia te separa del equilibrio contigo mismo y con tu entorno, porque te construye tantas pajas mentales que acabas por creer que eso es la realidad y que ahí se halla una verdad absoluta.

Es paranoia aquello que tienen los que están obsesionados con que la gente les va a hacer daño, con que tienen que cuidarse mucho y muy profundo por si alguien les absorbe lo que son. La paranoia habita en el miedo, en la rabia y sobretodo te engaña diciendo que si eres vulnerable, todos, sin excepciones, tomarán esa vulnerabilidad para machacarte hasta no dejar ni un solo pedazo intacto.

Entiendo que hay paranoias más "justificadas". Por ejemplo, las personas que hemos sufrido abusos sexuales podemos arrastrar durante toda la vida una paranoia que nos hace construir una fortaleza de protección hacia los demás, sobretodo hacia el genero que nos hizo aquel abuso. Aquí existe un trauma, los traumas son como cicatrices aún más profundas. Mucho más. Como un rift infinito que se abre dentro de tu persona, una frontera que marca un antes y un después en tu personalidad, en tus recuerdos, en tu forma de crecer y todo ello en tu vibración energética. Entonces esa paranoia sirve como un método de sobreprotección, que hasta cierto punto es comprensible (o quizás justifico que es comprensible porque lo vivo en primera persona).

Sin embargo no soy capaz de justificar la paranoia de aquellos que se obsesionan por otras cosas que no tienen tantas raíces, por aquellos que no son capaces de disfrutar de la vida sin pensar que hay mucha gente que les quiere hacer daño o que todo lo que hacen, en todo momento, corre riesgo de que otros lo roben, manipulen o abusen de ello.

Y digo que no soy capaz de justificar la paranoia en estas personas que NO ESTÁN DIAGNOSTICADAS, si no, que como comentaba antes tienen la semilla que todos tenemos y a veces dejan que salga interfiriendo en una realidad que para ellos podría ser mucho más enriquecedora. Con ese sobrecogimiento interior ¿quién se expande ante la vida?.

Entiendo las personas que están diagnosticadas y que la paranoia ya ha cruzado los límites de la cordura y comprendo, por supuesto, que necesitan compasión y tratamiento, ambos al mismo porcentaje de importancia.

Si queréis hacerme caso; observar durante varios días a las personas de vuestro entorno y después disponeos a observar la sociedad. Vais a alucinar con la cantidad de pilares que se apoyan en la paranoia como un método de manipulación, estructuración, influencia y gestión.

Generar paranoia en los demás es demasiado fácil y hacer que esa paranoia tome el control de la vida, es aún más sencillo. Yo es como lo sentí, cuando lo viví en primera mano a un nivel tan alto. De hecho, en aquel momento lo difícil era mantener la cordura y decirme a mi misma que aquello no era real... ¿cómo vamos a ser capaces de decirnos a nosotros mismos que una parte de nuestra vida y sistema no es real? Que es humo de una paranoia inyectada desde el primer momento que venimos al mundo. Está tan arraigada a nuestra vida, a nuestro mundo cotidiano y rutinario que nos llamaríamos locos simplemente por imaginarlo.

¡Ay Matrix! que bien encajada estás en la vida, te han hecho con la forma y el tamaño adecuado para pasar desapercibida. Y cuanto te quiero, porque aunque seas en ocasiones una especie de condena perpetua, eres una realidad maestra de nuestras habilidades, y sin ti, la otra cara de la moneda no podría ser posible.

Bienvenido a la realidad de que vives en estados mentales desequilibrados de los que casi nadie quiere oír hablar, pero que precisamente esa montaña rusa, tan delicada y eficaz, es también la que forma parte de todas tus grandezas.